El juez Juan Carlos Torres, titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Eivissa, decretó el lunes el ingreso en prisión provisional sin fianza de Jesús F. R., un joven malagueño de 22 años de edad acusado de provocar ocho incendios en Platja d´en Bossa en el último mes, según fuentes judiciales.
Este hombre no reconoció en su declaración ante el juez ser el causante de los fuegos pero todos los indicios apuntan a su posible culpabilidad ya que no ofreció ninguna coartada creíble. Existe reiteración delictiva y si siguiese en libertad hay peligro de que pueda volver a provocar un incendio, según advirtió la representante del Ministerio Fiscal presente en la declaración para justificar la prisión.
A partir de este momento se abre la fase de instrucción de este caso, en la que declararán varios testigos presenciales de los incendios, entre ellos el administrador de los apartamentos Regina Park, donde también el presunto pirómano pudo provocar dos fuegos, uno en los servicios de un bar de la planta baja y otro en la zona chill out. J. F. R. vive con su pareja en estos apartamentos, a los que se puede entrar por la avenida de Sant Jordi o por la calle Pablo Picasso.
Los incendios por los que fue detenido el domingo este joven ocurrieron entre el 4 de abril y el 8 de mayo. Aparte de los dos del Regina Park el pirómano pudo provocar otros seis en coches y motocicletas aparcadas en Platja d´en Bossa.
Varios testigos han explicado a las fuerzas de seguridad que el ahora detenido siempre estaba presente en los incendios, y que incluso ayudaba a sofocar las llamas. De hecho, varios vecinos estaban vigilando sus movimientos, según fuentes judiciales.
Hace unas semanas la Policía vio a J. F. R. al lado de un contenedor quemado. Cuando los agentes le preguntaron qué hacía allí dijo que iba a casa de su hermano. Finalmente, tras una laboriosa investigación, fue detenido por la Policía.
Cortó un tubo de gas
En uno de los incendios de los apartamentos Regina Park el riesgo de propagación de las llamas fue elevado, ya que había 16 botellas de gas industrial en una habitación contigua a la que comenzó el fuego. En otra ocasión el detenido cortó un tubo de gas que también pudo ocasionar graves consecuencias, según fuentes judiciales.
Cuando fue arrestado, el joven malagueño tenía su documento nacional de identidad quemado, según informó la Policía.
J. F. R. se reunía con frecuencia con un grupo de tres menores de edad a los que presuntamente explicaba cómo quemar vehículos, aunque en su declaración dijo que eran los chicos los que hablaban de incendiar coches y motos. «Son unos vándalos», le comentó el lunes al juez.
Ocho incendios
El presunto pirómano puede ser el autor de ocho incendios, seis en coches y en motocicletas y dos en el edificio Regina Park, donde vive con su pareja. Siempre estaba presente en el lugar de los hechos.