EIVISSA | EUGENIO RODRÍGUEZ
El conseller de Vivienda y Obras Públicas, Jaume Carbonero, aseguró ayer en el Parlament que la empresa Fiesta Hotels & Resorts S.L., del Grupo Matutes, compró la finca de Can Bonafé mediante escritura de compra venta el pasado 15 de abril de 2004, «un día antes» de que se aprobara el proyecto de la autovía del aeropuerto, que tuvo lugar el 16 de abril. Posteriormente, la propiedad cobró 3,5 millones de euros de más por la expropiación de todos sus terrenos afectados por el proyecto por un error de la Administración, según Carbonero, al considerarlos urbanos «en lugar de urbanizables». Fiesta Hotels devolvió al Govern dicha cantidad el 17 de abril.
Carbonero remarcó y repitió, en respuesta a una pregunta del diputado del PP José Cardona sobre el estado de los expedientes de expropiación, las fechas de la compra de los terrenos de Matutes y la aprobación del proyecto de la autovía, aunque sin agregar nada más. Precisamente, el conseller dijo que había una diferencia entre el caso de los terrenos de Fiesta Hotels y los del senador por las Pitiüses, Pere Torres, Casetes, y su familia en Platja d´en Bossa (los dos expedientes en que se ha pagado de más) porque el primero adquirió las fincas justo antes de que se aprobara el proyecto, mientras que el segundo era titular de los mismos «de toda la vida».
El conseller también informó de que el martes el director general de Carreteras, Antoni Armengol, y el senador por las Pitiüses, firmaron un nuevo mutuo de acuerdo por el cual Pere Torres se comprometió a devolver entre mañana y el viernes 238.875 euros. Se trata de la cantidad que corresponde, según dijo, por el 62,5 por ciento de la finca expropiada. El resto pertenece a otros cuatro miembros de su familia, con los que todavía no se ha llegado a un acuerdo. En este caso, en el conjunto de la propiedad de la familia Casetes, la Administración pagó unos 400.000 euros de más. Carbonero indicó que el senador pidió voluntariamente firmar un nuevo acuerdo para resolver el problema y destacó que los dos casos, tanto el de Matutes como el de Casetes, los ha resuelto el Govern actual.
La Plataforma Antiautopista ya denunció en mayo de 2007 que el Grupo Matutes compró primero el solar de Can Bonafé «a precio de suelo rústico» y, posteriormente, salió a exposición pública el trazado de la autovía, destacando que entonces Stella Matutes ya era consellera insular de Vías y Obras. Fanny Tur, en nombre de los ´antiautopistas´, explicó entonces que en ese momento se estaba tramitando el Plan Territorial Insular, cuya cartografía recogía que esta zona era rústica. «Cuando el Grupo Matutes ya había comprado la finca a precio de rústico, presentó una alegación al PTI para que se reconociera su categoría de urbanizable; evidentemente, esta alegación fue recogida por el equipo de gobierno del Consell», denunció. Incluso el entonces secretario federal de Política Municipal del PSOE Álvaro Cuesta aseguraba en Eivissa ver «sombras de sospecha», así como «indicios» de que hubiera «información privilegiada».
Reacción del Grupo Matutes
Por su parte, el Grupo Matutes salió al paso de las acusaciones negando categóricamente que la compra de Can Bonafé se hubiera hecho «con intención de lucrarse ilícitamente». Incluso el consejero delegado de Fiesta Hotels, Antonio Matutes, declaraba que lo que habían percibido por la expropiación no compensaba el perjuicio que les suponía la pérdida de los terrenos. «Pagaríamos el doble de lo que nos han pagado para que la carretera no pasara por allí y no nos quitara todos estos metros, porque ahora esa finca ha quedado totalmente aislada del resto de nuestros terrenos y no podemos emplearla para el campo de golf», decía entonces.
Este periódico recogió incluso la versión del antiguo propietario que vendió los terrenos al Grupo Matutes, José Luis Ayguavives, que dijo que fue él quien ofreció la transacción. «Yo quería trasladar mi dinero a la Península y fue una operación correctísima: yo se lo ofrecí, ellos lo estudiaron, me lo aceptaron, dijeron que adelante y además abonaron lo que yo dije», explicó.
¿Qué habría pasado con el PP?
Carbonero destacó que su gobierno ha resuelto el problema de los dos casos en los que se pagó de más y preguntó, a modo de conclusión, qué habría pasado si el PP hubiera seguido gobernando.