EIVISSA | R. S.
Un hombre de nacionalidad española que responde a las iniciales J. C. E. G. afronta el pago de 4.191 euros por intentar defraudar a la compañía eléctrica GESA, después de la vista oral celebrada ayer en el Juzgado de lo Penal número 2 de Eivissa, que la juez María Risueño dejó vista para sentencia.
La acusación particular solicitó el pago de 1.191 euros al acusado en concepto de indemnización para el dueño de la vivienda en la que supuestamente dejó de pagar el recibo de la luz entre marzo y diciembre de 2006. El representante del Ministerio Público se adhirió a esta petición y pidió también el abono de una multa de 3.000 euros (diez meses con una cuota diaria de diez euros).
El acusado negó el fraude en el juicio y acusó al dueño de la vivienda de hacer venta ilegal de electricidad. Según su versión, el propietario de la vivienda de la finca de Ca na Nova, en Sant Antoni, defraudaba a GESA mediante la manipulación de un contador y así no pagaba el gasto de una máquina de bombeo utilizada para el riego agrícola. «Yo he abonado todas las facturas pero no me daba recibo», explicó en el juicio.
El dueño de la casa dijo no entender de electricidad y que lo único que sabe es que uno de los contadores fue manipulado. En el juicio también declaró un técnico de GESA, que explicó que alguien quitó el puente de tensión de uno de los dos contadores de la vivienda, con lo que no quedaba registrado el consumo.