EIVISSA | J. LL. FERRER
El conseller de Obras Públicas del Govern balear, Jaume Carbonero, confirmó ayer que ha decidido «rectificar» su postura inicial de mantener en 80 kilómetros por hora la velocidad máxima permitida en la autovía de Sant Antoni. A partir de ahora, probablemente dentro de una semana, se podrá circular a 100 kilómetros por hora, pero se seguirán manteniendo tramos en los que continuará estando vigente la anterior limitación. Carbonero, en una rueda de prensa ofrecida en la sede del Consell Insular ibicenco, admitió que él personalmente era partidario de mantener los 80 kilómetros por hora, pero que ha decidido «hacer caso» a la petición del Consell Insular.
El conseller explicó que el límite ahora vigente «es el que se había puesto para hacer las obras». «Yo pensaba que, siguiendo una tendencia europea de pacificación del tráfico, estaba bien fijar los 80 kilómetros por hora, porque esto significaba menos contaminación ambiental y más seguridad. En muchas ciudades se hace así, con resultados muy positivos», recalcó en presencia del conseller insular de Movilidad y Medio Ambiente, Albert Prats, y del director general de Carreteras del Govern, Antoni Armengol.
«Sin embargo, parece que aquí hay otras circunstancias que me hacen replantear este tema», agregó.
En concreto, el responsable de este departamento autonómico indicó que en tramos donde las características de la vía lo permiten –y que coincidirán parcialmente con aquellos donde están situados los radares– podrá circularse a 100 kilómetros por hora, como habían pedido el Consell Insular y la dirección general de Tráfico. En todo caso, afirmó que en el plazo de una semana se decidirá qué tramos se asignarán a una velocidad u otra. Preguntado el conseller Albert Prats por los motivos de seguridad o ambientales que han llevado al Consell a pedir este incremento de velocidad, afirmó que la petición es consecuencia de la solicitud que, a su vez, formuló al Consell la dirección general de Tráfico.
El 1% cultural no se pagó
Por otra parte, el conseller reveló en la misma rueda de prensa que el anterior Govern balear del PP «incumplió de una manera flagrante» la ley que obliga a destinar el uno por ciento de los grandes proyectos urbanísticos a rehabilitación del patrimonio cultural.
«Los expedientes de obras fueron fiscalizados con disconformidad por parte de Intervención, que dijo que no eran conformes a la ley y que debían incorporar este 1% cultural. A ello contestó la conselleria con un escrito que decía que no habían podido incorporar el 1%, pero que iniciaban inmediatamente una modificación de crédito para incorporarlo. Y, con este escrito, Intervención, de forma sorprendente, fiscalizó los proyectos, pero luego no hubo ningún tipo de modificación de crédito y este dinero nunca se ha invertido ni en Eivissa ni en otros lugares para recuperación del patrimonio histórico. Por tanto, no hay dinero del 1% cultural por la ejecución de las autovías». Esta cuantía hubiera ascendido a 1,3 millones de euros.
«Habrá más sentencias»
Asimismo, Carbonero recordó que, hasta la fecha, han recaído tres sentencias favorables a las demandas planteadas por los expropiados de las autovías y, por tanto, contrarias al Govern. Todas ellas obligan a la conselleria a pagar un 25 por ciento más de lo previsto a cada expropiado. Sin embargo, Carbonero recordó que quedan pendientes de sentencia ocho recursos más y pronosticó para todos ellos el mismo final, puesto que «todos están calcados» de los que ya han sido admitidos por los tribunales.
En cambio, el titular de Obras Públicas dijo que «no se contempla» dirigir denuncia alguna a la Fiscalía Anticorrupción de Balears por las sucesivas irregularidades que están descubriéndose en la gestión y construcción de las autovías.
Sobre el nuevo proyecto de los desagües de la autovía del aeropuerto, recordó que el de es Viver está más adelantado que el de ses Salines, donde sigue habiendo problemas ambientales.