EIVISSA | C.?NAVARRO
El Govern balear está negociando con el Gobierno una reducción del número de embarcaciones pesqueras de arrastre y cerco con base en?Alicante que faenan en aguas de Eivissa y Formentera. Hasta el momento, el?Ejecutivo ha logrado reducir en una hora diaria (de 12 a 13) el tiempo permitido a estos profesionales para trabajar en las Pitiüses.
La directora general de Pesca del?Ejecutivo regional, Cristina?Arbona, reconoció ayer que tiene constancia de la preocupación que la presencia de pesqueros foráneos provoca entre los profesionales pitiusos y explicó que actualmente hay 80 arrastreros censados en Alicante y que una treintena tiene permiso para faenar semanalmente en las islas. De éstas, entre 17 y 20 embarcaciones son las que normalmente acuden a aguas pitiusas para trabajar. La dirección general de Pesca, agregó su responsable, pretende limitar también de treinta a veinte el número de barcas que tienen permiso para trabajar en las islas cada semana.
Licencias que caducan
Arbona añadió además que de las 80 barcas con base en este puerto del Levante peninsular con licencia para trabajar en las islas, «algunas ya tienen el permiso caducado».
El Govern ha pedido al Ministerio de Medio?Ambiente, Medio Marino y Rural que no se renueven estas concesiones, con lo que el número de arrastreros descenderá.?
En cuanto a las paradas temporales que llevarán a cabo las flotas pesqueras de las islas merced a la resolución emitida por el Ministerio, Cristina Arbona matizó que no afecta a las Pitiüses.?Según indicó, los profesionales pitiusos, como advirtieron ellos mismos a través de este diario, «autorregulan» su actividad debido sobre todo a las características del mercado de las islas, que reduce la demanda de pescado con una cadencia prácticamente anual.
«Me consta que los pescadores de Eivissa y Formentera limitan su actividad para proteger los caladeros y porque el consumo se ha reducido». No obstante, la directora general de Pesca informa que al menos cinco arrastreros ibicencos se han acogido a una parada de quince días en su actividad, por la que recibirán una compensación económica.
Precisamente, la gestión de los recursos que realizan los profesionales pitiusos es uno de los motivos que esgrimió la directora general de Pesca para sostener que las pesquerías de Eivissa y Formentera se encuentran «en buen estado», aunque posteriormente añadió que «siempre pueden mejorar».