EIVISSA | R. S.
Un hombre que trabajó como albañil en julio de 2006 en una obra en una casa unifamiliar en el municipio de Sant Josep deberá pagar 5.420 euros después de la sentencia dictada por la juez Clara Ramírez, titular del Juzgado de lo Penal número 1 de Eivissa, que celebró una vista oral por esta causa el pasado 23 de febrero.
El condenado deberá abonar 1.440 euros por un delito de daños (seis meses de multa con una cuota diaria de ocho euros) y 80 euros más por un delito de amenazas. Además, en concepto de responsabilidad civil, tendrá que pagar 3.900 euros por los destrozos producidos en la vivienda.
En el juicio, el ahora condenado negó rotundamente las acusaciones y explicó que acordó con la dueña de la vivienda que el pago de la obra se haría en septiembre. Incluso llegó a acusar a la propietaria de ser la causante de los destrozos.
Según la denunciante, el albañil, que realizó actuaciones en muros, suelos, en un baño y en la piscina, se presentó en el domicilio y le pidió más dinero del inicialmente acordado.
«Me dijo que si no se lo daba rompería todo», comentó en el juicio. Al día siguiente regresó a la casa y comenzó a dar golpes «con un mazo enorme», según la dueña.
Aunque la juez criticó en el juicio a la propietaria de la vivienda por no aportar facturas de las reparaciones acometidas posteriormente a los hechos, ha decidido condenar al albañil.
El abogado defensor de este hombre recurrirá la sentencia, que aún no ha sido notificada a todas las partes, según fuentes judiciales