EIVISSA | E. R.
Juan Torres presentó ayer en la sede del Consell de Eivissa poco más de un millar de firmas en contra del proyecto de la reforma de la carretera de Sant Miquel, fundamentalmente que el carril exclusivo para bicicletas se construya separado de la calzada. Torres entregó las hojas firmadas en representación de las 150 personas afectadas, a las que se les expropia terreno para habilitar este vial para bicicletas. Torres explicó que se han recogido todas estas firmas en menos de un mes.
Destacó también que las firmas recogidas hasta ahora demuestran que «la gente de la isla no quiere este proyecto» e insistió en que «no está bien estudiado» y que supone un peligro para los futuros usuarios. En este sentido, este afectado subrayó reiteradamente que este carril-bici «no es seguro» y que provocará que haya «muertos». «A ver quién se hace responsable de estas muertes», dijo, en referencia al hecho de que el carril bici previsto estará cortado por 78 entradas y salidas de caminos vecinales que obligará a los ciclistas a parar. Este vecino cree que la situación sería bien distinta si el carril-bici se ubicase en el arcén de la carretera puesto que los ciclistas tendrían preferencia y serían los vehículos que entrasen y saliesen de la vía principal los que se tendrían que detener.
Por su parte, Juventudes Socialistas emitió ayer una nota de apoyo a este proyecto, que es «una muestra de que por fin se avanza en Eivissa» y que todos los nuevos proyectos de carreteras deben incorporar estos viales.