EIVISSA | R. S.
Un juzgado de Eivissa investiga una posible violación a una niña de once años que padece una discapacidad física del 65 por ciento. La pequeña ha acusado a uno de sus profesores de ser el responsable de la agresión, según fuentes judiciales. El juez ha impuesto al profesor una orden de alejamiento de la niña mientras prosigue la investigación del caso.
La madre de la víctima denunció los hechos en la comisaría de Policía el pasado 7 de abril, aunque el suceso podría haberse producido cinco días antes en el colegio público de la isla al que acude la niña.
Al parecer, fue su abuela la que comenzó a sospechar cuando ayudaba a bañar a su nieta en el domicilio familiar, en el que ambas conviven, junto a la madre y los hermanos de la pequeña. Posteriormente, un ginecólogo corroboró que la niña había perdido la virginidad. Además, la familia explicó a la Policía que la pequeña llevaba bastante tiempo quejándose de dolores en la cabeza y en la barriga. La niña tiene dificultades para expresarse puesto que su minusvalía le afecta a la dicción.
El 9 de abril la pequeña acudió al juzgado de Instrucción número 1 de Eivissa acompañada por su madre. Allí le dijo al juez que «El profesor (citó su nombre varias veces) me violó en el cuarto de baño del gimnasio».
Según la niña, durante una clase este hombre le agarró del brazó y se la llevó al cuarto de baño; tras cerrar el pestillo, le quitó la ropa y consumó la violación. Según ha dado a entender la niña en sus declaraciones, cabe la posibilidad de que se hubiera producido más de una violación. «Otra vez no pudo porque estaba mala», explicó la pequeña, que también le dijo al forense que estaba presente en la declaración que ese hombre «le hizo mucho daño».
Estos hechos están todavía en fase de instrucción. La conselleria de Educación tiene constancia de lo sucedido y ha abierto un expediente para aclarar los hechos. Según explicó la delegada en Eivissa de este departamento, Margalida Marí, se está colaborando «plenamente» con la Justicia y se han remitido ya informes al juez instructor.
El juzgado de Instrucción número 3 de Eivissa se ha hecho cargo de la investigación, después de que fuese el número 1 el que comenzase las diligencias. El juez Pablo Mendoza, titular del 3, tomó declaración el martes pasado al profesor, que, según ha podido saber este diario, negó los hechos y dijo que nunca ha entrado en el vestuario de los niños, donde está el cuarto de baño donde presuntamente se produjo la agresión.
Tras escuchar el relato del profesor, el juez Mendoza decidió dictar una orden de alejamiento, por lo que éste no puede acercarse a la niña. No obstante, sigue acudiendo al colegio a trabajar, aunque la pequeña no ha vuelto a clase. La familia de la niña está estudiando la posibilidad de que ésta pueda regresar pronto al colegio, aunque en ningún caso irá a clase de educación física, según afirman diversas fuentes.