PALMA | F. GUIJARRO
Balears ha cerrado el primer trimestre de este año con el peor dato de paro de toda su historia, al asignar la Encuesta de Población Activa (EPA) la cifra de 110.800 desempleados. Los resultados del trabajo elaborado por el Instituto Nacional de Estadística son demoledores para el archipiélago, al que se coloca como la comunidad autónoma con el mayor incremento en la cifra de desocupados de toda España en relación al último trimestre de 2008, del 59,3%, frente a una media estatal del 25%. La tasa de paro balear se sitúa en el 19,7% de su población activa, porcentaje sólo superado por Canarias, Andalucía y Extremadura.
La encuesta publicada ayer es negativa para el conjunto del país, al cifrar el paro en España en 4.010.700 personas, lo que supone un aumento de 1.836.500 desocupados en el plazo de 12 meses. Además, se señala la desaparición de 1.311.500 empleos respecto al primer trimestre de 2008.
Pero este balance es incluso peor para Balears. Sus más de 110.000 parados suponen un aumento trimestral del 59,3%, tasa que se eleva hasta el 89,8% si la comparación es interanual.
La EPA señala también que durante los tres primeros meses contaron con un puesto de trabajo en las islas 449.700 personas, una cifra que conlleva un descenso del 9% en relación al último trimestre de 2008 -también la caída más pronunciada del conjunto de autonomías- y del 7,2% si se compara con la que existía 12 meses atrás.
Por contra, la población activa en el archipiélago ha seguido creciendo durante el último año a un ritmo del 3,2%. En estos momentos, 560.500 isleños trabajan o buscan un empleo (el 63,1% de su población en edad laboral), 17.300 más que hace 12 meses, un dato que agrava aún más el problema del paro, dado que la economía balear ni siquiera es capaz de mantener la cifra de personas con un puesto de trabajo que había hace un año, así que mucho menos absorber nuevas incorporaciones.
Situación negativa
La reacción de la consellera de Trabajo, Joana Barceló, ante estos datos fue la de reconocer que la situación del mercado laboral de las islas sigue siendo negativa y enormemente preocupante. Así, estimó que en estos momentos hay en el archipiélago unos 22.000 parados que no cuentan con derecho a percibir alguna prestación o subsidio por desempleo, una cifra que a finales del pasado año se cifraba en unas 13.000.
Pese a admitir esta mala situación, Joana Barceló, junto al director general de Política Estratégica, Llorenç Pou, cuestionaron la fiabilidad de las cifras absolutas aportadas por el Instituto Nacional de Estadística, y afirmaron que el número esgrimido de 110.800 desempleados es muy superior al real, que en su opinión podría moverse en torno a los 80.000.
La consellera y su director general subrayaron que el propio INE reconoce que aquellas autonomías en las que se han realizado menos de 5.000 entrevistas pueden presentar fuertes variaciones de sus cifras debido a errores de muestreo, y se destacó que en el caso del archipiélago únicamente se han realizado 3.000.