EIVISSA | A. F. F.
La delegada en Eivissa de la conselleria balear de Educación, Margalida Marí, remarcó ayer la importancia de proteger a la menor mientras se investigan unos hechos «de extrema gravedad». Aseguró que su departamento no tuvo conocimiento de las sospechas de la familia hasta que se les trasladó la denuncia judicial y que, desde ese momento, «se está colaborando plenamente con la Justicia», a la que se han entregado diversos informes a solicitud del juez instructor.
Sobre el profesor denunciado, Marí comentó que se está «haciendo estrictamente lo dictado por el juez», que ha emitido una orden de alejamiento al docente, así que «la menor no puede seguir acudiendo a sus clases y él debe evitar cualquier contacto entre ambos».
También se ha abierto un expediente interno para aclarar los hechos, aunque el denunciado «no ha sido apartado» de la actividad docente por el momento, ni se han adoptado medidas cautelares más allá de lo ordenado por el juez, y se deja en manos del propio docente la decisión de solicitar que se le releve de sus obligaciones.
Marí informó de que la conselleria no tuvo conocimiento previo de los hechos, ya que la familia no informó de los mismos hasta la denuncia judicial, aunque la Inspección de Educación intervino nada más notificarse la denuncia. En este sentido, se han solicitado diversos informes al centro para determinar el alcance de la denuncia antes de adoptar cualquier resolución.
La delegada de Educación reitera la voluntad de la Administración de colaborar en el esclarecimiento de los hechos y «en preservar los derechos y la intimidad de la menor».