PALMA | EFE
2008 no ha sido un gran año para la comercialización de vinos de calidad de Balears, pues ha sido el de menor crecimiento de los últimos ocho con un 3,4 por ciento, una ralentización que podría estar ligada a la actual crisis económica y que se ha sumado al descenso de producción del sector. No obstante, la venta de vinos de la tierra de Eivissa (VT) creció un 6,9 por ciento.
En el último año, la comercialización de vinos de la tierra o con denominación de origen (DO) supuso una facturación total de 18.809.647 euros, un 6,5% más que en 2007, según datos de la Conselleria de Agricultura del Govern. Entre ellos, destaca la DO Binissalem (7.136.234 euros), seguida de la DO Pla i Llevant (4.512.195), la VT Mallorca (3.732.256) y la VT Balears (2.067.292); por detrás, con cifras más reducidas, siguen la VT Serra de Tramuntana (473.680 euros), la VT Eivissa (422.660), la VT Menorca (296.954) y Formentera (168.375).
A pesar de que la cifra global de ventas es positiva (menos el vino de Eivissa), el pasado año la mayor parte de los llamados vinos de la tierra sufrieron un descenso en su comercialización.