GIRONA | DDG
Es una medusa pequeña, de poco más de medio centímetro de longitud, pero tiene una característica muy especial: cuando llega a su edad adulta, en lugar de envejecer, vuelve a la juventud y comienza de nuevo su ciclo vital. Según los científicos, lo puede hacer un número indeterminado de veces, de manera que biológicamente se puede considerar «inmortal». Se denomina Turritopsis nutricola, se está extendiendo por todos los océanos del planeta y se encuentra también -aunque en cantidades poco abundantes- en la Costa Brava, concretamente en las Illes Medes.
El autor del hallazgo en la costa de Girona es también el biólogo marino Gili. Buscó y encontró ejemplares en las Medes en la década de los 80 y considera que actualmente todavía deben quedar, aunque no se han llevado a cabo más estudios. «Si se buscan, se encontrarían», asegura.
Puede que también en las islas
Científicos de todo el mundo están intentando descubrir el secreto de esta medusa, que se ha localizado «en todos los sitios en que se ha buscado» (probablemente también haya en las Pitiüses, según señala a Diario de Ibiza).
Su principal ventaja es que «es capaz de transformarse continuamente», de manera que logra modificar sus células que, al lograr la madurez, rejuvenecen y vuelven a repetir su ciclo vital. La clave está en que para alcanzar este objetivo, la medusa prescinde de la fase sexual.
Según publicó el diario ABC, desde la década de los 90 del pasado siglo se han sometido a los ejemplares de esta especie a numerosos análisis genéticos y biológicos para intentar descubrir -de momento, sin éxito- el secreto de su inmortalidad».
Y es que las pruebas realizadas en los laboratorios, señalan el rotativo, las medusas analizadas han madurado y han vuelto a la juventud decenas de veces, sin perder ni una de sus características o capacidades. Por lo tanto, orgánicamente, para ellas la muerte no existe, y sólo se puede poner fin a sus vidas mediante agentes externos.
Como un geráneo
Gili lo ejemplifica como si se tratase de un geráneo, del cual puedes ir extrayendo esquejes y volver a plantarlos para que continúen viviendo.Según indica el biólogo marino, en la naturaleza puede haber otros seres vivos con características similares, pero de momento este tipo de medusa es la que se ha elegido para ser estudiada.
Y es que su presencia está extendiendo cada vez más por todos los océanos del mundo. De hecho, la voz de alarma se dio el pasado verano, cuando la bióloga Maria Pia Miglietta, de la Pennsylvania State University, se percató de que, después de una serie de análisis genéticos realizados a decenas de ejemplares, la especie, procedente del Caribe, se había extendido a todos los océanos del mundo.