PALMA | EUROPA PRESS
A lo largo de 2008, técnicos de la Dirección general de Consumo tomaron en Balears muestras a 111 alimentos diferentes para realizar el control de su etiquetado y su composición. Entre las muestras analizadas se encuentran productos de bollería y pastas alimentarias, leche y derivados, conservas vegetales y pescado, entre otros.
Una de las formas de llevar a cabo esta vigilancia es mediante las campañas de control sistemático del mercado que suponen la realización de controles de etiquetado y analíticos, tanto de productos que forman parte habitual de la cesta de la compra de los ciudadanos, como de alimentos que irrumpen en el mercado y captan la atención de los consumidores.
De este modo, y hasta el momento, se ha recibido el resultado de 105 muestras, de las que 83 han sido correcto, seis han presentado pequeñas deficiencias en las etiquetas y 16 muestras presentaron errores en el etiquetado y la composición al no ajustarse a lo que se revela en la misma, por lo que se ha abierto un expediente sancionador.
Con respecto a la campaña de control de aguas minerales envasadas, se analizaron 20 muestras. 15 cumplen con los parámetros establecidos, mientras que las cinco restantes presentaron deficiencias con respecto a la cantidades de los componentes declarados en el etiquetado.