EIVISSA | JOAN LLUÍS FERRER
La reducción en un 60 por ciento del presupuesto invertido por las constructoras en la isla de Eivissa durante 2008 no es el único indicador que confirma el mal estado en que se encuentra el sector. Ese índice se ve confirmado -y, a veces, incluso superado- por otros parámetros. El más ilustrativo es el que ofrece el Colegio de Aparejadores de Eivissa y Formentera, que la próxima semana dará a conocer el dato definitivo y corregido de los metros cuadrados construidos el año pasado. El 40 por ciento de bajada de la actividad que este colectivo fijó como balance de 2008 se ha visto modificado al alza al conocer los datos definitivos del último cuatrimestre, realmente malos. De este modo, la caída definitiva de 2008 en la isla de Eivissa fue del 50 por ciento en comparación con 2007, según figura en la estadística definitiva que se presentará la próxima semana.
Sin embargo, el presidente de los aparejadores de las Pitiüses, Vicente Serra, asegura que todavía son peores los datos que llegan del primer trimestre de 2009, aún por concluir. Aunque aún no hay cifras concretas y no se darán a conocer hasta dentro de unas semanas, Serra dijo que la cantidad de trabajo «continúa bajando» y los datos «son peores que los de 2008». «La sensación que hay es la de una gran bajada», añadió.
La situación de crisis se observa en todo tipo de construcción, en todos los municipios y en todos los parámetros que se analicen. El año pasado los metros cuadrados que figuraban en los proyectos visados por el Colegio de Aparejadores bajaron en todos los municipios -especialmente en Vila-, salvo en Sant Joan, pero su peso edificatorio en el conjunto es insignificante.
«Créditos que son un robo»
Al ser preguntado sobre las perspectivas para el futuro, Serra respondió: «Las perspectivas que hay es que no tenemos perspectivas», aunque confió en que la temporada turística pueda servir de revulsivo, «porque hay más movimiento de gente y el dinero se anima», señaló.
En todo caso, «lo que aquí pasa es que los bancos no dan dinero; esta es la razón principal de la situación actual. No te dan créditos para nada y, si te los dan, es con unos intereses que constituyen un robo».
El presidente de los aparejadores relató su propia experiencia al dirigirse a un banco a solicitar un crédito: «Me pedían el euribor más el 2,5 por ciento, fijando además un mínimo del 4,5 por ciento, todo lo cual es una barbaridad».
En relación a las estadísticas que ponen de manifiesto que la ciudad de Eivissa es la única de Balears donde los precios de las viviendas siguieron subiendo el año pasado, el portavoz de los aparejadores explicó que «una cosa es lo que ponen los anuncios y otra es cuando el cliente y el vendedor se ponen a hablar, porque entonces baja».
El número de aparejadores que trabajan en Eivissa, en cambio, lejos de reducirse en 2008, siguió aumentando. De este modo, los colegiados residentes en la isla pasaron de 129 a 138, mientras que los externos -aquellos que, procedentes de otras autonomías, se instalan en la isla- pasaron de 173 a 194 de un año para otro.
Serra dijo que estos aumentos «son bastante engañosos», pues aún arrastran la influencia de principios de 2008, cuando la situación aún no era lo negativa que fue al final, por lo que no reflejarían adecuadamente la evolución de todo el año.
Sin perspectivas
«Las perspectivas que hay que es que no tenemos perspectivas», afirma el presidente de los aparejadores de Eivissa y Formentera. Sólo la temporada turística podría aliviar la situación. Mientras tanto, los bancos siguen sin conceder créditos que permitan reactivar la actividad en el sector de la construcción.