EIVISSA | N. G. G.
Una mujer y un agente de la Policía Local de Vila fueron procesados ayer en un juicio de faltas, ella por desobediencia y él por lesiones, tras un incidente ocurrido el pasado mes de febrero mientras la mujer paseaba a sus perros por la zona de Marina Botafoch.
Según fuentes judiciales, sobre las 12 horas del 12 de febrero la mujer, D. A., de nacionalidad holandesa, sacó a su perros a dar una vuelta y éstos hicieron sus necesidades en una zona verde. En ese momento, un agente de la Policía Local que pasaba por el lugar se detuvo y, en lugar de multarla, cogió a uno de los animales y lo ató a su vehículo. Ella le preguntó qué estaba haciendo y el agente pidió refuerzos.
Las mismas fuentes relataron que D. A. se dirigió a su domicilio a por su documentación y al regresar vio que habían avisado al vehículo de la perrera para que se llevara a sus animales.
Según la mujer, en ese momento el agente la cogió del pelo y la tiró al suelo, haciéndole una brecha en la cabeza y daño en un dedo.
Sin embargo, el policía aseguró que ella se dirigió a él violentamente e intentó pegarle en varias ocasiones.
Aunque ella estaba acusada inicialmente de un delito de resistencia, al final fue procesada ayer por una falta de desobediencia, al tiempo que su abogado denunció también al policía como autor de una falta de lesiones.
La vista oral, celebrada en el Juzgado de Instrucción número 1 de Eivissa, quedó vista para sentencia.