EIVISSA | RAQUEL SÁNCHEZ
Es hija, madre y abuela de músicos. Y una pieza clave en la historia de la enseñanza musical en las Pitiüses. La galardonada este año con el Premi 8 de Març de la Associació de Dones Progresistes, Lina Bufí, recibió ayer su galardón en el Club Diario de Ibiza rodeada de amigos, ex alumnos y de su familia.
Allí estaban su hija Nélida Boned, profesora de piano en el Conservatorio de Eivissa, su yerno Jaume Manuel Ribas, que dirige este centro, y dos de sus nietos, Marc, de 14 años, que estudia violín, y Joan, de nueve, que ha empezado piano, aunque lo suyo es la percusión. Pero en la familia hay más músicos, Lina tiene un hijo violinista y otro con estudios de piano y flauta.
Su hija, agradecida por el reconocimiento, destacaba que durante 25 de los 30 años de existencia del Conservatorio, su madre estuvo al frente del mismo y se encargó de transmitir la pasión por la música a muchos jóvenes. «Ella empezó sola, luego le ayudaba alguna ex alumna, ahora somos veinte profesores en el centro y esperamos ser todavía más», explica la hija de la profesora,de 69 años y retirada desde hace cuatro.
Entre las personas que quisieron aplaudir en el homenaje a Lina Bufí estaban las conselleres Patricia Abascal, Pilar Costa y Carolina Torres, el alcalde de Sant Josep, Josep Marí Ribas, o las concejalas Pilar Ferrero y Mariví Mengual.
«Al principio tenía 40 alumnos, mi padre me compró un piano y empecé a dar clases en la calle de la Xeringa. Hicimos buñuelos y todo el barrio se juntó para celebrarlo. Ningún vecino se quejó nunca porque yo tocara a horas intempestivas», explicó la homenajeada, que quiso compartir algunos de sus recuerdos con los presentes.
«Cuando ya no cabíamos buscamos otro lugar, arreglamos unos cuartitos en la calle Juan de Austria y fue tan bien que estuvimos allí diez años y llegamos a tener 90 alumnos. Pero había que ir a Palma a examinarse en junio y en septiembre», narró.
Con la ayuda de Jaume Roig, que había sido su profesor, consiguieron que más tarde fuesen los docentes los que se desplazasen hasta Eivissa para examinar a los músicos pitiusos. Lina Bufí rememoró los carnavales en los que el Conservatorio llegó a participar hasta con cuatro comparsas simultáneamente y agradeció el apoyo recibido a lo largo de su vida por muchas personas: «Sóla no me hubiera atrevido, era más bien cobardica».