PALMA | EFE
El director general de Planificación y Centros Educativos, Miquel Martorell, negó ayer que la conselleria de Educación esté segregando a los alumnos inmigrantes en los centros escolares de las islas, tal y como denunció CCOO en noviembre. En este sentido, Martorell ha puntualizado que la conselleria está haciendo «un esfuerzo especial para proteger a los centros que tienen más alumnado inmigrante o recién llegado», si bien reconoció que «algunos centros tienen más inmigrantes de lo deseado».
Martorell señaló que «en las distintas oficinas de escolarización de Balears se llega a una media semanal de entre 125 y 140 adjudicaciones de redistribución de alumnado» y que desde el día 1 de noviembre hasta el 16 de febrero «se han realizado un total de 1.828 adjudicaciones, de las cuales, 1.287 corresponden a alumnos recién llegados».
El director general destacó que estas adjudicaciones o redistribución de nuevos alumnos en los centros se realizan «de la manera más equilibrada posible». En este aspecto, Martorell resaltó que «de los quince centros que más alumnado recién llegado han recibido, solamente cuatro tienen un índice de inmigración de más del 30 por ciento».
Miquel Martorell añadió que «en los ocho centros que tienen más inmigrantes, únicamente hay dos con un índice de más del 30 por ciento» y apuntó que «de los cuatro centros con más alumnado inmigrante, ninguno de los cuatro tiene más del 30 por ciento».
El director general aseguró que la política de la conselleria es «proteger a estos centros que tienen una situación más difícil en cuanto a alumnado inmigrante» y que en este sentido la protección se efectúa «procurando repartir a los nuevos alumnos a otros centros» y adjudicándoles «una mayor dotación de profesorado y personal no docente que a los demás centros»