EIVISSA | M. T.
El Ayuntamiento de Eivissa ha prometido a Nieves Torres, la madre de Nina, una niña con discapacidad que vive al final del puerto, que arreglará la barandilla de las escaleras que conducen a la puerta de su casa. El objetivo de las obras es facilitar que la pequeña pueda llegar hasta su vivienda. En estos momentos la barandilla no llega hasta el final de los escalones, de manera que a la niña le resulta muy complicado subir o bajar el primer escalón.
De momento, ésta es la única actuación que le han comunicado a la familia después de que denunciaran lo difícil que les resulta llegar hasta su casa. Durante los meses de verano, ni siquiera pueden entrar con el coche a la zona de acceso restringido por la Autoridad Portuaria. Esto supone que la niña, a pesar de su discapacidad, debe recorrer caminando toda la calle de la Virgen (desde el Mercat Vell hasta el Casal de Joves) para llegar a su casa, camino para el que tarda más de media hora, ya que debe ir parándose.
Hasta ahora, ni la Autoridad Portuaria ni la Asociación de Vecinos y Comerciantes del Puerto le habían hecho caso. Los vecinos se han comprometido a solicitar a la Autoridad Portuaria que habilite una plaza para personas con discapacidad en la zona restringida. Sin embargo, la reunión que tenían prevista se ha ido aplazando.