EIVISSA | N. G. G.
Un hombre procesado por un quebrantamiento de condena alegó ayer que se marchó de su vivienda, donde debía permanecer seis días en localización permanente, porque hubo una avería en una tubería del agua de un domicilio de Santa Eulària del cual sólo él tenía las llaves para poder entrar.
La vista oral por estos hechos se celebró en el Juzgado de lo Penal número 2 de Eivissa. La Fiscalía solicitó la imposición de una multa al acusado por una cuantía que no fue concretada, mientras que la abogada defensora pidió la libre absolución de su patrocinado.
Según la acusación provisional del Ministerio Público, el procesado, J. A. C., vecino de ses Païsses, en Sant Antoni, fue condenado el 15 de noviembre de 2006 a seis días de localización permanente como autor de una falta de coacciones.
El día 15 de julio de 2007, cuando estaba ejecutándose la sentencia anterior, agentes de la Guardia Civil acudieron al domicilio de J. A. C. para comprobar que se encontraba allí, pero el hombre no estaba.
Durante el juicio, J. A. C. explicó que se había marchado de su vivienda porque se produjo una avería en una tubería del agua de una casa situada en Santa Eulària de la cual sólo él tenía las llaves. Así, alegó que cuando fue avisado de lo que ocurría, se marchó rápidamente del domicilio, ya que se trataba de una causa de fuerza mayor.