SANT JOAN| R. SÁNCHEZ
«Todo el mundo está de acuerdo en ir al contencioso», explicaba ayer Tomás Suárez, portavoz de los afectados por el deslinde de costas de Sant Joan, al término de la reunión celebrada en el salón de plenos del Ayuntamiento de esta localidad.
Unos 40 vecinos de sa Cala, Portinatx , Benirràs y otros puntos del municipio acudieron a este encuentro en el que se acordó solicitar a las administraciones públicas insulares ayuda técnica para verificar los errores que los afectados aseguran existen en el deslinde y poder presentar pruebas contra el mismo en el juzgado.
Los vecinos quieren que el Consell de Eivissa y el Ayuntamiento de Sant Joan faciliten medios para demostrar que son ciertos los incumplimientos que denuncian. «354 hitos de los 1623 que tiene el proyecto no están situados en la coronación, 541 hitos se han colocado en supuestos acantilados que no tienen el 60 por ciento de inclinación y en 29 de 99 planos no han grafiado la ribera del mar», asegura Suárez.
Durante la reunión de anoche, la Plataforma contra el Deslinde de Sant Joan informó a los presentes de los plazos y la documentación necesarios para la interposición de recursos individuales contra la delimitación definitiva de la zona de dominio público en el municipio, unos recursos que deben formalizarse antes del 27 de este mes.
La Plataforma presentó ayer en un juzgado de Madrid el escrito por el que se anuncia la interposición del contencioso. «En dos o tres meses el juzgado nos citará para que interpongamos la demanda y entonces pediremos la apertura del período de pruebas, que se alargará otro mes», afirma el portavoz vecinal. «Se trata de que los políticos se pongan las pilas, nosotros ya hemos hecho nuestra parte y nos sentimos abandonados», denuncia.