Hoy he disfrutado de un día estupendo en una de las mejores playas de la isla (yo, como buena ibicenca orgullosa de lo nuestro, me atrevería decir del Mediterráneo). Pero el día no ha comenzado como tenía previsto por culpa del parking.
¿Se puede poner una cuerda y no permitir la entrada a los vehículos en la zona de parking público, obligando de esta manera a tener que abonar un dinero para acceder a la playa o al Parque Natural de ses Salines, que se supone que es de todos los ibicencos?
Me parece vergonzoso que el Ayuntamiento lo permita, ¿o es que también participa en el negocio? Ya es aberrante tener que buscar un hueco entre las cientos de hamacas de los chiringuitos, sin contar con la música a todo volumen, pero bueno vivimos del turismo. Lo que yo no sabía hasta hoy es que si no pagas no entras. La única explicación que me han dado es que este acceso al parking público era solo para los empleados de los restaurantes, que el que quería entrar pagaba. Naturalmente no he pagado y después de encontrar un hueco bastante lejos y andar un buen tramo sin necesidad he conseguido entrar.