Hables con quien hables, todo el mundo coincide que el servicio de taxis en Ibiza, la proliferación de taxis piratas, etc. sólo tiene una solución: una alcaldada.
Según el diccionario una `alcaldada´ es la acción de un alcalde o de una persona abusando de su autoridad. Pues bien, ya basta de reuniones, buenas intenciones, ganas nulas de enfrentarse a un colectivo, etc. Ibiza se merece un servicio de taxi adecuado y eficiente y esto se hace poniendo más vehículos en funcionamiento. Son demasiados años hablando y hablando de lo mismo sin arreglar nada.
Que el colectivo de taxistas no está de acuerdo por aquello de defender sus intereses particulares, pues entonces la autoridad competente (Consell, Ayuntamiento o quien corresponda) hace una alcaldada y solucionado.
Señor Tarrés, señora Costa: gobernar a veces requiere, en beneficio del bien general, el promover una alcaldada. Sean valientes, Ibiza, los ibicencos, la gentes que nos visitan, hoteleros, comerciantes, etc. se lo agradecerán y ustedes habrán demostrado que saben mandar.