Todavía hay quienes se sorprenden cuando ven fotografías antiguas donde aparece el río de Santa Eulària en plena forma, es decir, regando tierras, con los molinos del canal en funcionamiento, o incluso a algunos jóvenes bañándose debajo del puente viejo. Estampas antiguas, como tantas otras, de un mundo no muy lejano, del que quedan aún testigos para contarlo en primera persona. Agua para la historia, corriente para inventariar, documentar, archivar. Ya se sabe, en pocas décadas, casi todo se ha convertido en historia; así fue el impulso de la modernidad en Eivissa. Por este motivo, el trabajo de inventariar el pasado parece que no se acaba nunca. El centro de interpretación de Can Planetes se ha sumado con acierto a esta tarea ingente. En realidad, una historia del agua en Eivissa nos llevaría directamente a su secreto mejor guardado. Humedales, el cauce del río de Santa Eulària, torrentes, pozos y fuentes. Hoy lamentablemente maltrechos o en agonía o desaparecidos. Un recuerdo más del mundo de ayer, cuando tener el agua cerca significaba el verdadero y casi el único estado del bienestar.