Pese a todo lo que se dice en relación a la promoción turística, sabrán que no he sido muy proclive a escribir en los medios, ya que durante casi año y medio en la conselleria de Turismo del Govern me tomé mi trabajo como un asunto ´de Estado´, pues así entiendo el turismo para nuestra Comunidad, y en especial para Ibiza.
Pero en estos últimos meses estamos leyendo y escuchando mensajes apocalípticos del PP en los tres niveles de administración donde gobiernan, Govern, Consell y ayuntamientos. Todo es negativo porque, según dicen, los que gobernábamos hasta hace poco gastamos todo el dinero y no les dejamos nada. El PP, en vez de gobernar y trabajar para solucionar los problemas de la ciudadanía, se está dedicando a lanzar declaraciones para decir que cualquier problema, por pequeño sea, es culpa del anterior gobierno.
Escribo este artículo sin ningún afán de polemizar, sino de intentar aclarar a nuestros ciudadanos la situación de los recursos que destina el Govern para la promoción turística de Ibiza. Inevitablemente debo iniciar mi relato justo antes de las elecciones de 2007, para recordar que la dotación que el Govern de Jaume Matas destinaba a la promoción de Ibiza y Formentera era de algo menos de dos millones de euros, mediante un Convenio con el Consell Insular de Ibiza y Formentera de entonces.
Cuatro años después, en 2011, las partidas para Ibiza de la Agència de Turisme de Balears ya estaban aprobadas y asignadas con los siguientes conceptos: Convenio Fundación Turística Ibiza (2.400.000 euros), Convenio Ibiza Patrimoni de la Humanitat (150.000 euros), Acciones Promocionales con Turespaña (aprox. 1.000.000 euros), Convenios promoción CoMarketing con diversas compañías aéreas (1.100.000 euros), Ibiza Slow Breaks (500.000 euros), Convenios Turismo Sénior (200.000 euros) y Convenio Illesport Eventos Turístico-deportivos (135.000 euros). Por tanto, Ibiza tiene recursos exclusivos de promoción por valor de 5 millones de euros, convenios que benefician igualmente a Formentera algunos de ellos, en especial los que buscan como objetivo fijar más conectividades aéreas.
Para establecer el aumento en relación al último año del señor Matas, deberíamos sumar, además, las asignaciones de Formentera por casi 2 millones de euros por conceptos similares a Ibiza, pues el Consell de entonces lo era de las dos islas. Por tanto, lo que en el último año del PP y el señor Matas eran 2 millones de euros, ahora serían casi 7 millones de euros (un 350% de aumento durante los cuatro años de gobierno progresista de Francesc Antich).
Todas estas asignaciones y acciones promocionales se aprobaron en diferentes consejos de dirección de la Agencia de Turisme de les Illes Balears (ATB), bastante antes de las elecciones, y se llevaron a los correspondientes Consells de Govern. De hecho, toda la coordinación con las islas para optimizar los recursos, de la cual presume ahora el nuevo conseller, Carlos Delgado, ya la instauramos nosotros el pasado año, acordando con todos los consells insulares y empresarios turísticos las acciones promocionales necesarias durante el año, cuyo calendario se ha llevado y se sigue llevando al día. De hecho, no podemos olvidar que el guión de promoción del año 2010 y 2011 fue redactado, aprobado y dotado por el anterior equipo de gobierno, del cual formé parte.
Evidentemente, no hicimos todo lo que nos hubiera gustado hacer. Tras analizar la situación económica de la conselleria de Turismo y sus institutos Ibatur e Inestur, afloró una deuda de 47 millones de euros, que pusimos de inmediato en conocimiento de la opinión pública. Una deuda que en el ejercicio de 2010 conseguimos frenar, convirtiéndolo en el primer año de la historia de Ibatur (ahora ATB) en que se redujo el déficit. Estábamos en una casa donde, por sistema, siempre se gastaba más de lo que se tenía. La conselleria de Turismo del Govern balear era el cajón de sastre (o desastre) donde todo cabía y, si bien es cierto que nuestros socios de UM acumularon déficit, no lo es menos que el PP en la legislatura anterior dejó más de la mitad de dicha deuda, además de convenios comprometidos y contratos de diferentes patrocinios (torneos de golf, tenis, regatas, etc.) que obligaron a efectuar un gasto excesivo.
Los que pusimos fin a dichos excesos y contuvimos el gasto durante 2010 fuimos nosotros. Por tanto, aunque el señor Delgado diga que no ha encontrado dinero en caja, lo cierto es que en la Agencia de Turisme de les Illes Balears le dejamos 30 millones de euros en tesorería.
Además, las partidas a donde iban dirigidas estaban muy claras y eran fruto del consenso con los consells y con el sector turístico balear. Entre ellas, por supuesto, los citados importes para Ibiza. El dinero está ahí, en Mallorca, así que el Govern balear tiene que dejarse de excusas y empezar a cumplir con la hoja de ruta establecida y sus compromisos con Ibiza. Y el Consell Insular de Vicent Serra, por su parte, lo que tiene que hacer es exigir su cumplimiento y no acoplarse al ´todo está muy mal y no hay dinero´.
En cuanto a la promoción, lo que están haciendo ahora la ATB y el Consell de Ibiza es seguir el guión que nosotros dejamos. Aparte del anuncio de la reforma de la Ley General Turística (la cual desde el PSOE ya anunciamos en su día que había que revisar), hasta ahora nadie nos ha hablado de lo que piensan hacer en el futuro en cuanto a la promoción: por ejemplo, si quieren seguir con la consolidación de vuelos en temporada baja, sobre todo en invierno, que consiguió el anterior presidente, Xico Tarrés; las acciones emprendidas en mercados emergentes como el ruso, o si quieren mantener otras acciones iniciadas en 2010 y que este año, repito, siguen efectuándose porque nosotros las programamos.
Espero y deseo que el Consell de Ibiza tenga el concepto de promoción turística claro, más allá de si vamos a las ferias a repartir folletos o no, y también que sea como mínimo tan reivindicativo como lo fue el gobierno de Xico Tarrés, que en la anterior legislatura consiguió elevar la inversión en promoción turística de Ibiza como nunca antes se había logrado.
Déjense de historias de plañideras, pónganse a trabajar y, sobre todo, que no pague ahora la promoción de Ibiza los excesos presupuestarios cometidos antaño en otras islas.