Sandra Bullock recogió en apenas 24 horas un premio a la mejor actriz y otro a la peor actriz. El primero, un Oscar, por su participación en la película ´The blind side´. El segundo, un Razzie (esa especie de anti-Oscar), por ´All about Steve´. De un plumazo, ha conseguido ser la primera y la última de la clase. ¿Se puede aspirar a más? Sí, se puede. El colmo del éxito habría consistido en obtener los dos premios por el mismo papel en la misma película. Todo se andará, pues la posmodernidad o la subhistoria, o como quiera que se llame esta época que nos ha tocado vivir, es capaz de reunir en un solo producto lo excelso y lo mezquino, lo alto y lo bajo, lo grande y lo pequeño. En adelante, cuando uno quiera ser alguien, no podrá conformarse con ser el mejor padre o el mejor cirujano. Deberá aspirar simultáneamente a ser el peor padre y el peor cirujano.
Vamos, que las cosas se ponen difíciles. ¿Cómo escribir, por ejemplo, una obra maestra que sea al mismo tiempo una basura? Algunos best-sellers han estado cerca de esta suerte de cuadratura del círculo, pero ninguno ha acertado de lleno en la diana. Doy vueltas al dilema mientras veo por la tele una máquina que sirve para desarrollar todos los músculos del cuerpo, todos. Hay sobre ella un sujeto lleno de bíceps y de tríceps que asombra y da asco al mismo tiempo. La máquina agita el cuerpo del forzudo como si se hallara en el centro de una tormenta. Es imposible que esos movimientos, a la vez de desarrollar la musculatura, no fastidien las articulaciones. Ahí tenemos un ejemplo de lo que buscábamos: una máquina que te fortifica y te destroza.
Lo malo de ver los Oscar en directo es que te tragas todas las teletiendas de la madrugada. Gracias a Hollywood, me he dado cuenta de la industria existente en torno al «vientre plano». Calculo que este negocio debe de mover miles de millones de euros y de calorías, aunque no sabemos dónde van los primeros ni las segundas. Sandra Bullock tiene el vientre plano. Mo´ Nique, la actriz de Precious, no. Quiere decirse que han premiado los dos vientres, pero en distintas personas. Lo bueno habría sido que los premiaran en la misma. En resumen, que me gustaron más los anuncios de la Teletienda que la ceremonia de los Oscar.