Diego Ruiz y Felipe Zarco, secretarios generales de la UGT y CCOO en Ibiza y Formentera
Ante los continuos ataques que el Gobierno Zapatero está recibiendo desde los poderes capitalistas, mediáticos y la derecha más rancia tanto a nivel nacional como europeo, desde CCOO y UGT comprobamos estupefactos cómo el presidente está sucumbiendo a estás presiones y vemos cómo lo que ha venido pregonando sobre que los trabajadores no íbamos a pagar la crisis que no habíamos creado y que no iba a haber recortes en los derechos de los trabajadores se le está olvidando y, por el contrario, está intentando llevar a cabo estos recortes. Vemos cómo los globos sonda, circulan por los medios de comunicación hablando sobre la reforma laboral e intentando introducir en ésta contratos basura y precarizando aún más el mercado laboral. Incluso algún representante de la CEOE realiza propuestas que nos llevarían a una situación laboral y social propia del siglo XIX.
Los trabajadores y trabajadoras no podemos aceptar las propuestas que están planteando la clase política y los poderes económicos por las siguientes razones: son regresivas, pues cualquier trabajador debería cotizar más de 15 años para poder acceder a su pensión. Igualmente, son insolidarias porque cargan los recortes sobre los futuros pensionistas. Son erróneas, porque se centran en los gastos de la Seguridad Social y no en los ingresos, al tiempo que incumplen compromisos ya firmados en los que se aumentaba la aportación pública a la financiación del sistema. Con todo ello amenazan con quebrar los consensos políticos y sociales básicos para la estabilidad del sistema. En el caso específico de Eivissa y Formentera, nos encontramos además con que la pensión media está varios puntos por debajo de la media estatal, debido a la estacionalidad de la economía, por lo que las medidas de precarización nos golpearían doblemente.
Ante ello, las organizaciones sindicales representativas de los trabajadores, a partir de la convicción de que la solución no consiste en recortar la protección social, proponemos:
– Desarrollar el modelo de jubilación flexible (que ya existe en nuestro país), de tal manera que –manteniendo la edad legal de jubilación a los 65 años– los trabajadores podamos voluntariamente elegir entre anticipar o retrasar la edad de jubilación. Con ello se ayudaría a la sostenibilidad del sistema sin recortar derechos laborales.
– Mejorar la financiación del sistema de pensiones asumiendo íntegramente cuestiones tales como los complementos a mínimos o la mejora del salario mínimo interprofesional, acercándolo al 60% del salario medio. Seguir, igualmente, mejorando las pensiones mínimos situándolas por encima del umbral de la pobreza.
– Reforzar las políticas activas dirigidas al colectivo de trabajadores de más edad, evitando la discriminación de estos por razones de edad.
– Mejorar el modelo productivo para que todos los trabajadores dispongan de un empleo de calidad, con derechos y salarios suficientes, a fin de asegurar la sostenibilidad del modelo de pensiones a largo plazo.
– Llevar a la práctica medidas encaminadas a mejorar la protección social de los trabajadores mayores de 50 años que han sido expulsados del mercado de trabajo.
– Abordar una nueva fórmula de ingresos que garantice la suficiencia financiera del sistema de Seguridad Social.
Vemos, por tanto, que las reformas –si es que éstas fuesen necesarias– deben ser acordadas con los representantes sociales, pero jamás impuestas.
Por nuestra parte, hemos de manifestar nuestro rechazo más absoluto a cuestionar la viabilidad del sistema de pensiones, planteando, encima, medidas que van al drástico recorte de la protección social. El Pacto de Toledo ha servido, desde 1995, para mantener el consenso entre sindicatos, empresarios y organizaciones políticas, de tal forma que las reformas acometidas se hicieran con acuerdo de todos, y que no sirvan como instrumento de confrontación política.
Las reformas, si lo que se pretende no es volver a la ley de la selva, no tienen que aplicarse para recortar los derechos laborales y deben siempre de contribuir a asegurar el sistema de sostenimiento público de las pensiones.
Con esta idea, los trabajadores y trabajadoras de Eivissa y Formentera, como los del resto del Estado, nos manifestaremos hoy en defensa de las pensiones y en contra del retraso de la edad de jubilación.