Pere Palau (*) / (*) Firman también este articulo los demás consellers del PPp en el Consell de Eivissa
Aunque parezca el nombre de un grupo de orquesta (que bien podría serlo, porque son muchos los que le bailan al son) o el nombre de un programa infantil (que también podría serlo, dado la vinculación del presidente con la escuela y lo mucho que le gustan los cuentos), ´mequetrefes´ es el nombre que ha utilizado el mismo presidente para referirse a alguno de sus colaboradores.
En una primera lectura resulta difícil entender por qué el señor Tarrés se ha referido con tal calificativo a, entre otros, algunos de los miembros de su equipo de gobierno. Sin embargo, están siendo más habituales de lo que deberían las salidas de tono del presidente del Consell Insular de Eivissa. No sabemos si lo que le enfada es la complicada situación a la que ha llegado por no hacer absolutamente nada ni por Eivissa ni por sus ciudadanos o, simplemente, que alguien le contradiga y piense diferente a él. En cualquier caso, lo que sí está claro es que las cosas no le van bien y esto puede ser el motivo de que su carácter sea cada vez más agrio.
Como decía, aunque puede parecer raro que haya llamado ´mequetrefe´ a alguno de los suyos (cabe recordar que precisamente uno de los cargos que él colocó, el director insular de Patrimonio, de Eivissa pel Canvi, es quien cuestionó la conservación del Patrimonio y su afectación por el proyecto de reforma del puerto), no es tan extraño cuando sabemos cuál es el significado de semejante término. Según la Real Academia Española, ´mequetrefe´ significa «hombre entremetido, bullicioso y de poco provecho». Pues ya está más que claro. Entremetidos, bulliciosos y de poco provecho no hay quien dude de que lo son muchos de ellos, muchos del gobierno del señor Tarrés y de sus colaboradores. Entremetidos, porque quieren estar siempre en medio buscando su parte; bulliciosos, porque no saben tener razón sin hacer mucho ruido con grandes titulares y anuncios; de poco provecho, porque… esto no necesita aclaración, viendo el trabajo realizado por el gobierno del Consell esta legislatura, es más que evidente.
Con mequetrefes o sin ellos, lo que sí clama al cielo es el abandono que ha hecho el señor Tarrés no sólo de sus obligaciones como presidente (véase la situación de crisis a la que no ha sabido aportar ni una solución) sino también del talante del que siempre ha presumido. Ya lo dice el refrán, dime de qué presumes y te diré de qué careces.