Cuando Zapatero decidió cambiar a Solbes por Elena Salgado para mantener a flote nuestra maltrecha economía se equivocó por completo. ¿Y qué sabrá esta columnista de tres al cuarto de economía? se preguntarán con cariño mis lectores. En efecto, lo que ustedes mismo se responden: nada. Pero estoy segura de que la persona que debería estar al frente de la Hacienda pública es otra mujer, también delgadita y británica por más señas. Hablo de Victoria Beckham, como mis ilustrados seguidores ya habrán deducido. Esa mujer que, en un ratito en Milán, se dejó en veinte pares de zapatos, doce gafas de sol y un reloj 350.000 euros ¡en un día!
No pudo resistirse porque según relató ella misma, escuchó a las prendas gritarle: «Cómprame, cómprame» (sic). Los desquiciados corrientes escuchan a Dios o al diablo, los de la jet en cambio oyen las voces de los modelitos de Dolce y Gabbana. ¿Y qué tendrán que ver todas estas chorradas con la crisis? continuarán preguntándose ustedes, que han empezado muy respondones el año. A ver si leemos más el Hola y no tengo que andar explicándolo todo.
Resulta que Vicky ha respondido a los que la acusan de manirrota que «así ayudo a la economía». ¡Cuánta razón tiene la ex spice girl! Que se lo pregunten a los comerciantes milaneses, que deben estar rogando a San Ambrosio, patrón de su ciudad, para que la Beckham vuelva a darse un garbeo por la zona con su visa platino para decir adiós a la crisis.
Qué no darían los comerciantes ibicencos por ver entrar en sus tiendas, aunque fuera una sola tarde, a la sin par Victoria para sacudir las telarañas de la caja registradora. Ahora que se acerca la temporada de ferias turísticas, y puesto que ya hace tiempo que nuestros responsables políticos no dan con una idea buena, ni siquiera con una idea a secas, lanzo aquí la propuesta de atraer a la señora Beckham a Eivissa en invierno. Misión difícil visto el cierre generalizado de negocios que durante estos meses dejan la isla cual una versión más fresquita y menos animada del desierto del Gobi. Aunque lo que de verdad le vendría bien a la isla sería contar con una personalidad tan competente como ella a la hora de combatir la crisis desde las instituciones. ¿O es que hay mejor manera de hacerlo que inyectar dinero directamente a los comercios vía compra compulsiva?
Tal vez con alguien como ella al frente de la conselleria insular de Trabajo, en lugar de Joan Serra Mayans, o de Economía, en sustitución de Tomás Méndez, no estaríamos ahora lamentándonos de la tasa de paro récord a la que han llegado las Pitiüses: ¡el 23,68 por ciento! Si ya la media española en este momento es escandalosa y es de un 19,4 por ciento, ¿cómo resistirá la frágil economía pitiusa que uno de cada cuatro ibicencos en activo no esté trabajando? Y todo ello sin que ningún responsable balear ni insular se dé por aludido. Como la crisis es global...
Seguramente muchos tacharán de frívola a Vicky Beckham por afirmar que ayuda a la economía comprando como una posesa pero a mí me parecen más frívolas las declaraciones de los políticos al cargo, asegurando que se ralentiza la desaceleración, o que se desacelera la ralentización mientras hacen bulto en los despachos.
Vicky, tú sí que sabes.