Víctor Beltrán Roca, presidente de la demarcación de Eivissa y Formentera del Colegio Oficial de Arquitectos de Balears
La Junta de la Demarcación de Eivissa y Formentera del Colegio Oficial de Arquitectos de las Islas Baleares, que presido desde el pasado mes de junio, tiene interés en dar a conocer su opinión sobre el proyecto de ampliación del puerto de Eivissa.
Al hilo de los acontecimientos de los últimos días, con la visita de los inspectores de la Unesco a la isla con la intención de comprobar el impacto que pudiera tener sobre los bienes declarados Patrimonio de la Humanidad el proyecto de ampliación del puerto que la Autoridad Portuaria tiene intención de construir. El Colegio de Arquitectos manifiesta públicamente su opinión, que ya trasladó a los inspectores en reunión celebrada el pasado miércoles día 4 de noviembre.
1. Pensamos que la reforma del puerto es necesaria. Estamos de acuerdo en trasladar al Botafoc el transporte de pasajeros con la Península y Palma, recuperando con ello el muelle de la Marina y el Muro para la ciudad. Es decir, creemos que es necesario proyectar una ampliación en el dique de es Botafoc con el objeto de ubicar la nueva estación marítima. También allí deben amarrar los cruceros de gran eslora.
2. No estamos de acuerdo en trasladar también al Botafoc el tráfico de mercancías que actualmente se ubica en la plataforma Ro-Ro (plataforma norte), pues su conexión con las vías de salida de la ciudad son mucho más sencillas e inmediatas.
3. Si como se nos asegura desde la Autoridad Portuaria, la tendencia del transporte de mercancías es que éstas se realicen en los mismos barcos de pasajeros y sobre camión, podríamos aceptar que todo el tráfico se ubicara en el Botafoc si con ello la ciudad recuperara la plataforma Ro-Ro. En esa hipótesis, la plataforma Ro-Ro podría reducir su tamaño y/o alojar todas las concesiones que actualmente se encadenan en la avenida de Santa Eulalia (club náutico, embarcadero, cofradía de pescadores). La ciudad recuperaría también toda la cornisa de esa avenida, sin interrupciones de uso privativo.
Por otra parte, la autoridad portuaria sólo muestra a la opinión publica su proyecto de plataforma de 60.000 m2 con dos muelles comerciales de 25.000 m2, apoyado en un Plan Director de Infraestructuras Portuarias que dice poco sobre las razones que argumentan este proyecto:
1. Sobre el porqué de su ubicación exacta y tamaño: conexiones y maniobrabilidad, actividades y usos previstos, las áreas que permanecerán de dominio público, privativo o restringido, necesidades de espacio de circulación de transporte público, microbuses, taxis, autobuses de turistas; las edificaciones previstas, su escala, altura, superficies, las estrictamente necesarias (bar, oficinas de las compañías, estación marítima) y las no tan estrictamente necesarias (restaurantes, kioscos, locales de negocio, oficinas de alquiler de vehículos, etc.), las necesidades de aparcamiento de vehículos y containers, el diseño, los materiales, la jardinería, el tipo de iluminación nocturna.
2. Sobre el efecto que producirá en el resto de la bahía la recuperación del muelle de la Marina, el de la avenida de Santa Eulalia, el destino de la actual estación marítima, la ubicación del tráfico con Formentera.
3. Sobre el futuro de la plataforma Ro-Ro. El mantenimiento de los edificios existentes en el acceso (que interrumpen la visual de Dalt Vila por la entrada norte de la ciudad), los usos, el traslado de las concesiones, su posible destino para clubes deportivos públicos (escuela de vela, etc.), la tentación de su uso para instalaciones lúdicas o la ubicación de un gran parking de vehículos cubierto.
La reforma del puerto es necesaria para el puerto, la ciudad y su patrimonio. Una reforma basada en un proyecto global que reordene los usos y circulaciones actuales, que recupere la relación espacio publico-ciudad, con el agua.
El conocimiento por parte de la opinión pública de actuaciones parciales en el puerto de Eivissa (el nuevo dique de Botafoc, la nueva plataforma prevista, etc.) sin conocer el resultado final, nos produce una enorme intranquilidad.
Además, creemos en la necesidad de convocar concursos públicos de ideas para una intervención tan importante, a todos los niveles, desde la ordenación de toda la bahía (relación Puerto-Ciudad-Patrimonio) hasta los proyectos más puntuales, y obtener con ello la mejor solución posible propuesta por equipos de profesionales de prestigio con experiencia en ese campo. En este sentido, la Autoridad Portuaria ha convocado concursos en Ciutadella, en Maó, en el Port Vell de Palma, y lo debe hacer aquí.