La creación del Consell de Formentera fue una extraordinaria noticia porque significaba que la Pitiusa menor podría gestionar su futuro con más criterio y eficacia. Y, en general, creo que así es. Pero en su momento advertí en estos mismos papeles de que uno de los peligros que se avecinaban en el gobierno de la Pitiusa menor era la buena gestión de unas arcas que tendrían su propio presupuesto. La prevención venía de que la isla es pequeña y podía darse el caso de que, atendidas las necesidades prioritarias, se gastara el dinero en cosas totalmente innecesarias. Formentera ya tiene hospital. Ha puesto buen cuidado en la preservación de los espacios dunares y su red de carreteras es la que es. Pueden cuidarse los caminos, rehacer los muros, recuperar algunos elementos patrimoniales, mejorar los servicios etc., pero una vez hecho todo esto, si el presupuesto se mantiene –como así será–, me pregunto qué inventos tendrán que hacer para gastarse los dineros.
Y el caso es que todo apunta a que lo que uno se temía ya empieza a suceder cuando el Consell decide gastarse 42.000 euros para levantar una escultura a la posidonia en la rotonda del nuevo hospital. ¿No les saldría más barato plantar una higuera, un olivo, una palmera o un macizo de adelfas? ¿No saben a qué otras prioridades pueden dedicar un montante tan abultado? Lo digo porque si empiezan con homenajear tan espléndidamente a la posidonia, puede ocurrírseles, a continuación, dedicarle una escultura al virot, otra a la desaparecida foca mediterránea y otra a las omnipresentes lagartijas. En lo que no estoy de acuerdo es, como dice el PP, en que el mejor homenaje a la posidonia consistiría en retirarla de las playas para que los payeses puedan aprovecharla. No señor. Eso sí sería un disparate. La posidonia está muy bien en las playas, reteniendo los arenales que, en otro caso, desaparecerán con las turbonadas invernales. En todo caso, lo que quería decir es que, siendo el Consell de Formentera muy dueño de hacer con su dinero lo que le venga en gana, sorprende que en tan poco tiempo haya agotado la lista de prioridades y hayamos entrado ya en el ´tiempo de las esculturas?.