Ya no sorprende a casi nadie, pero algunos políticos se superan cada día en el nivel de hipocresía de sus declaraciones. Ahora resulta que la consellera de Justicia del Govern de les Illes Balears, Pilar Costa, cree necesario que las grandes empresas (suponemos que también las administraciones) instalen dependencias para atender a los hijos de los empleados porque «es algo que da mucha seguridad a los padres». Así, con esta frase –y la cito textualmente según el reportaje publicado por Diario de Ibiza– reivindica la señora consellera la necesidad de ofrecer más cobertura legal a las madres para conciliar vida familiar y laboral.
Me parece apropiado, necesario y justo –y reitero que precisamente Pilar Costa es la consellera de Justicia del Govern– lo que pide, y creo que como yo pensarán muchas madres y familias trabajadoras que tienen que dejar cada día a sus hijos para ir a trabajar. Pero, a pesar de ello, no puedo más que sorprenderme por la hipocresía de las mismas.
Recuerdo, señora consellera, que fueron usted y el presidente Xico Tarrés quienes, nada más entrar en el gobierno del Consell, echaron para atrás un proyecto, ya elaborado, para reconvertir una zona de la sede en una guardería para los hijos de los trabajadores. Usted que, como explica en el reportaje, tuvo la oportunidad de conocer esa seguridad que da a los padres tener a los hijos pequeños cerca de su lugar de trabajo, ya que disfrutó de un servicio de guardería en el Parlament cuando era diputada. Usted que ahora considera que es necesario. Usted, señora consellera, cuando estuvo en el gobierno del Consell no sólo no lo hizo sino que lo rechazó. Y, usted, señora consellera, debe saber que no hay nada más justo. Como tampoco hay nada más justo para los ciudadanos que los políticos prediquen con el ejemplo.