Desgraciadamente soy una de «ese centenar de personas» que necesita y agradece los servicios de las Unidades de Cuidados Paliativos y Hospitalización Domiciliaria del Área de Salud de Ibiza y Formentera, Mi padre es un paciente de dichas unidades, y menos mal que esos días en que se encuentra fatal y sólo ir del baño al salón le supone un enorme esfuerzo, vienen a casa profesionales de dichas unidades a tratarle, cuidarle, aliviarle e intentar curarle. Leo con mucho miedo y mucha tristeza que la gerencia del Hospital Can Misses está pensando en «reducir o reestructurar» dichos servicios. Además de eso, oigo por el hospital que el doctor Rafael Morales está estudiando ofertas de otros centros sanitarios, que al parecer valoran mucho más que el nuestro su labor, su profesionalidad y su dedicación.
Sirva esta carta, en primer lugar, para agradecer a todos esos profesionales la enorme labor que desarrollan, no tan sólo con los pacientes, sino también con sus familias, y sirva también para que por parte de la gerencia se pregunten qué hace falta a la población de Ibiza, que revisen los servicios que tienen las otras islas y que se preocupen de intentar mantener lo bueno que tenemos aquí. Evidentemente deberían intentar mejorarlo (con la puesta en marcha de un nuevo hospital que mejore la atención a los pacientes), pero por lo menos lo que es su obligación es no destruir las cosas buenísimas que ya tenemos.