Llama la atención la disparidad existente en este tema en las diferentes autonomías. La nuestra, que tiena la tasa más baja de funcionarios por habitante de toda España, es la autonomía que más contribuye a que las otras con la tasa más alta no tengan que congelar salarios.
Pero en el caso de la sanidad, que es el que me concierne a mí como médico, la ley da al gobierno herramientas para tener financiación adicional, que otras autonomías ya están aplicando y así obtener recursos adicionales, de manera que no se les vayan los profesionales.
Me refiero al céntimo sanitario de la gasolina que ya aplican Cataluña, Madrid y Comunidad Valenciana. Además, la ley permite al gobierno aplicar tasas extras sobre tabaco y alcohol para financiar la sanidad. Hay otras vías a explorar, como atacar el fraude fiscal, el dinero negro, la economía sumergida.
Parece que nuestros políticos han ido a lo fácil, que es quitarle el dinero al pobre funcionario antes de que le llegue a sus manos. Totalmente injusto e insolidario.
En mi opinión, hubiera sido más justo aplicar un punto o dos de retención en las rentas más altas (algo que la ley también permite). Humildemente propongo a nuestro gobierno que en nuestras nóminas aparezca una nota (como la factura sombra del antiguo Insalud) en que quede constancia por escrito de la cuantía de nuestra solidaridad individual.
Ejemplo: El doctor Pallicer contribuye este mes con 250 euros a paliar el déficit presupuestario de la Comunidad Autónoma de las Islas Baleares. Y que sea acumulativo. ¡Ya está bien! Una cosa es ser solidario y la otra es hacer el primo.
Alguien tiene que dar un puñetazo encima de la mesa y reclamar lo que le pertenece por derecho a esta Comunidad Autónoma.