Es una vergüenza! ¿Os habéis fijado en qué mala cultura del reciclaje tenemos en España, y peor en Baleares? Cada día veo gente aún que tira botellas de cristal, cajas de cartón y envases de plástico al contenedor de la basura. Lo peor es que lo hacen también trabajadores de hostelería, comercios y supermercados que generan una enorme cantidad de basura en lugar de entregar posible futura materia prima. ¡Nos estamos jugando nuestro planeta! Hay que supervisar todo esto.
Se me ocurre sólo esta manera: primero por las buenas y luego por las malas. Damos un año de tiempo para la educación y luego ponemos un controlador/a (igual que en las zonas de parking azules) a vigilar el material que cada ciudadano echa al contenedor de basura o a los contenedores amarillos, azules o verdes. A quien lo haga mal, ¡multa!
Primero, sin embargo, hay que educar. Ponemos antes una persona por cada pueblo, empleado municipal o voluntario (me ofrezco un día por semana) para que dé la vuelta por los puntos donde están los contenedores y explique bien a la gente que se acerca dónde hay que echar cada desecho.
Naturalmente esta persona tiene que participar en una charla previa educativa con las compañías recogedoras para tener los conocimientos adecuados. Esta persona también podría darse una vuelta por los colegios e instruir a los alumnos (o a los profesores para que luego pasen la información) y se podría fácilmente pagar con el dinero que las compañías recogedoras se ahorrarían o con los bien caros impuestos que cada uno de nosotros paga cada año por la basura. Así de fácil ¿no? ¡Viva el reciclaje!
También habría que facilitar un teléfono donde el ciudadano pueda preguntar dónde tirar cada cosa… Al contenedor amarillo hay que echar envases ligeros, pero ¿y los no ligeros? Etc.