Me gustaría poder decir alguna cosa sobre hurtos, robos y demás. Siempre culpamos a gente sin razón. Por ejemplo, el día 15 de este mes presencié cómo un taxi de Santa Eulalia, blanco con línea roja, marca Mercedes, se ha limitado a las 15´45 horas a parar y robar, hurtar o como legalmente se declare en estos casos, en un par de campos cuidados y uno de ellos incluso vallado. Una pena. Alguien le lanzó un silbido, y entonces el taxista saltó, se metió en el coche y salió por piernas... Qué pena que para hurtar o robar no le dé vergüenza y hasta vaya con su herramienta de trabajo. Le diría que, siendo una persona que vive y trabaja en la isla, debería darle vergüenza una acción como ésta.