Estimado alcalde Vicent Marí: quiero expresar mi profunda indignación por la decisión de Costas de derribar las casetas de pescadores en la desembocadura del río de Santa Eulalia (ya se llevó a cabo una demolición de casetas en Cap des Falcó.)
Ahora se les insta a los tenedores de estas casetas a amarrar sus barcas en el río de Santa Eulalia. ¿Y las pertenencias de estos usuarios, también se tendrán que amarrar en el río?
Estas casetas son bonitas, se integran en el paisaje, son un encanto para la isla, recrean la vista y están ahí desde hace mucho tiempo. ¿No le parece que se deberían derribar los hoteles ubicados en la costa que realmente suponen una molestia para la vista y además contaminan?
Asimismo se debería quitar esa chimenea horrorosa de GESA en la ciudad de Ibiza que emite gases nocivos y que cada visitante o habitante está obligado a ver cuando viaja a la ciudad.
También se deberían decretar leyes estrictas contra la construcción de edificios atípicos en la isla, evitando así el impacto visual y ambiental...
Hay tantísimas construcciones que merecen ser remediadas, en vez de demoler estas casetas preciosas integradas que suponen un atributo indispensable para las islas, tanto para los habitantes como para los turistas que vienen a admirar este elemento tan bonito de Ibiza y Formentera.