Soy madre de una niña discapacitada que cada día utiliza el servicio de transporte especial desde Santa Gertrudis y estoy especialmente indignada porque parece que la culpa sea de la Cruz Roja, cuando no es así, puesto que la Cruz Roja cubre toda la isla de Ibiza con sus dos vehículos y un personal de trato excelente con los discapacitados que utilizan este servicio. Y quiero dar las gracias a la conselleria de Educación de Ibiza que nos facilita este transporte completamente gratis para los padres.
Pienso que las personas con cercanía a la ciudad de Ibiza a la que no se le puede ofrecer este transporte ´a la carta´ pueden acudir al Consell, que les entregará una tarjeta gratuita de transporte público, pues estos vehículos están obligados a tener rampas para el acceso de minusválidos.
Siempre se pueden mejorar todos los servicios pero lo que no se puede hacer es machacar de esta manera un servicio tan necesario para la comunidad.