Admirable ejemplo de puntualidad: cada día, entre las 7,55 y las 8,05 de la mañana, que es justamente la hora de entrada de los alumnos del colegio de las monjas trinitarias, en la plaza de España de San Antonio, el camión de recogida de la empresa de limpieza municipal se para desde el comienzo de la calle Balanzat a la plaza de España, entrada del colegio, tres veces, provocando unos atascos fenomenales de tráfico, pues es cuando padres y madres dejan a sus hijos y no tienen posibilidad de aparcar. Los mencionados padres y madres tienen que esperar estoicamente a que terminen de vaciar los contenedores, con el riesgo de que el colegio cierre sus puertas, lo que tiene previsto a las 8.05.
No se crean que el Ayuntamiento y la empresa desconocen el problema, pues están ambos avisados reiteradamente, pero pasan olímpicamente; les encanta ser importantes y puntuales, con lo fácil que sería adelantar o atrasar sólo cinco minutos su servicio de recogida.
De todas formas, gracias por su puntualidad.