Vuelvo a visitar la torre des Savinar y compruebo que el visitante –no importa que tenga la imagen clavada en la memoria- se queda mudo frente a la insólita y formidable emergencia del Vedrà y el Vedranell. Pero me sorprenden también –y esta vez negativamente– otros aspectos que restan lirismo a la excursión. Al seguir el camino de toda la vida que conduce a la torre, me topo con una valla metálica que cierra el paso. Es evidente que el propietario del terreno se ha cansado del peregrinaje que las guías turísticas dan como visita obligada; no a la torre, por cierto, sino a sa Pedrera, la singular cantera de marès que al pie del Cap des Jueu han rebautizado con el absurdo y caprichoso nombre de Atlantis. Imagino que la valla se ha colocado después de algunas muestras de vandalismo y que ahora pagamos justos por pecadores.
Resigo pacientemente la valla y veo, como era de esperar, que la barrera no ha impedido el paso porque en un tramo se ve derribada. Pienso que no es fácil ponerle puertas al campo. Recupero la senda por el tramo abierto y consigo llegar hasta la torre donde tengo una nueva sorpresa: el candado que habitualmente mantiene cerrado el portón del torreón también está reventado y los excursionistas se cuelan al interior para fisgonear y subir a la terraza. Confieso que les he seguido. Me ha podido la oportunidad, aunque hubiera preferido no poder hacerlo, porque enseguida veo que el lugar se deteriora: en los muros hay ahora toda clase de graffitis y en el suelo vestigios del descomer y de fogatas. No sé qué se puede hacerse al respecto, pero, en cualquier caso, no entiendo que un bien patrimonial como la Torre des Savinar siga en manos privadas. Como no entiendo que no se proteja. El mosqueo del propietario de la finca es comprensible, pero también lo es que el personal exija derecho de paso por un camino que conduce al mar y que siempre ha estado abierto. Creo, en fin, que el Consell y el Ayuntamiento de Sant Josep tendrían que reconducir la situación para evitar un mayor deterioro del monumento y de la zona.