No por gritar más se tiene más razón. Y si, además, hay datos objetivos que avalan los argumentos, aún puede tenerse más razón. Hace unos días el Delegado de Gobierno en Baleares hacía públicas unas cifras muy positivas sobre la mortalidad en las carreteras de la isla de Ibiza: este verano 2009 no ha habido fallecidos, y en los últimos cuatro años se ha registrado un descenso del 90 por ciento en víctimas a causa de accidentes de carretera.
Son datos objetivos y los ha ofrecido el socialista Ramón Socías. Y con ellos se pone de manifiesto la efectividad de las obras de las carreteras (las mismas que tiempo atrás se cobraban tantas víctimas) para la seguridad de sus usuarios.
Las mejoras de las carreteras de Ibiza –la de Sant Antoni, el nuevo acceso al aeropuerto y la de Sant Rafel, por ejemplo– están alcanzando su objetivo de aumentar la comodidad y la seguridad viaria. Y los positivos datos de accidentalidad, además de la concienciación ciudadana, ya no pueden ser contestados de igual manera y con igual manipulación política que lo fueron los proyectos de mejora de la red viaria.
Con estas cifras en la mano y sabiendo que estas obras fueron tan cuestionadas por quienes hoy en día nos gobiernan, no estaría de más que nuestros dirigentes en Consell y Govern reconozcan la realidad en lugar de seguir intentando sacar rédito político con estas infraestructuras.
Todos sabemos que en cuanto a seguridad nunca es suficiente. Y, en este sentido, en lugar de ponernos frente a ellos para buscar la confrontación, desde el Grupo Popular nos pondremos siempre a su lado para ofrecer colaboración, siempre que su voluntad sea la de trabajar por los ciudadanos de la isla de Ibiza.