El Ayuntamiento de Ibiza ha provocado el caos total en la ciudad. Es simplemente imposible aparcar, eso provoca que todo el día se encuentren varios miles de coches circulando a baja velocidad buscando un sitio que no existe y tirando a la atmósfera miles de toneladas de CO2. Los atascos y la lentitud ya han logrado desbordar la paciencia de los ciudadanos, así que el claxon se han vuelto de uso normal, convirtiendo a Ibiza en una típica ciudad tercermundista.
Las soluciones que el ayuntamiento ofreció son: aparcamientos en el extrarradio, donde nadie los usaría y que ni siquiera los han terminado. No ofrecen una alternativa al coche, ¿por qué no hay autobuses pequeños que circulen dentro de Ibiza? Un autobús que circulase por la avenida España, luego por Ignacio Wallis hasta el aparcamiento de la Toyota, regreso, y luego Isidoro Macabich, para al final reconectar con la avenida España, a precios simbólicos, nos daría a los ibicencos una alternativa al coche.
Pero a este ayuntamiento no le interesa dar soluciones a los ciudadanos, sólo le interesó vender los terrenos de aparcamientos públicos para tener dinero que se esfumó en salarios a funcionarios, sin importarle en ningún momento el caos y la contaminación que provocan, habiendo transformado a Ibiza en exactamente lo contrario de lo que los ibicencos queremos.