He necesitado unos días para serenarme y salir del estupor que me han provocado las reacciones de algunos padres de alumnos del colegio Sa Real.
No puedo entender cómo personas que llevan a sus hijos a un colegio de ideario cristiano puedan tener unas ideas tan contrarias a lo que predicó Jesucristo.
Yo me pregunto: ¿en qué valores van a educar a sus hijos?, ¿cómo les van a enseñar el respeto, el amor y la comprensión hacia las personas que o no han tenido las mismas oportunidades o se han equivocado y no saben o no pueden salir de este entorno?, ¿cómo no pueden entender que en estos momentos hay muchas personas que desgraciadamente, no porque lo quieran, tienen que acudir a este comedor social?
Vergüenza, señores, es lo que he sentido hacia tanta insolidaridad, tanta hipocresía y tanto desprecio a unos seres humanos necesitados.