Algo me golpeó por dentro cuando me enteré de tu muerte. Te conocí poco tiempo, pero te sentía tan cercano... Sentía tu lucha, que fue la de muchos, tu rebeldía contra cualquier sistema opresor, tu empatía con el dolor ajeno, tu desesperanza a momentos y cómo melló tu salud, tu fragilidad tras tu fuerza.
Desde hace tiempo ocupas un espacio destacado en mi casa. Estás en una carátula del Col·lectiu Cultural Radio Uc, tumbado boca abajo contra el suelo y protegiéndote la cabeza con las manos, en una de las cargas policiales contra los anti-autopistas. Una imagen con simbolismo que me habla de ti.
Probablemente ya conociste el terror de un aparato represor, pero seguías allí donde hicieras falta, empeñado en un mundo mejor. Que tu alma esté en paz, allá donde estés ahora.