La Asociación de Titulares de Puestos de Atraque del Puerto Deportivo Ibiza Nueva, actualmente Marina Ibiza, que engloba a una gran parte de los titulares de embarcaciones usuarios del puerto deportivo desde la anterior concesión, salió especialmente reforzada en su asamblea general, celebrada el día 7 del presente mes de agosto. Cuantas decisiones se plantearon fueron resueltas por unanimidad, entre ellas la necesaria continuidad de la Asociación como cauce idóneo para la defensa de sus miembros ante los abusos de la actual concesionaria del puerto deportivo.
Se repasaron los importantes logros conseguidos en el pasado y, en particular, el ahorro conseguido para los amarristas en sus siete años de existencia, de más de tres millones de euros frente a la actuación irregular de la anterior concesionaria. En la actual etapa, tan sólo a través de un procedimiento judicial –a requerimiento del propio juzgado–, se ha conseguido un listado formal de embarcaciones con base en el puerto, incluyendo más de 220 barcos. La empresa SEMAR –actual concesionaria– se había negado durante meses a facilitar ese listado, generando una grave incertidumbre, obligando a algunos propietarios de embarcaciones anteriormente ubicadas en el puerto a abandonar las instalaciones ante el temor a unas facturas inasumibles económicamente.
Son muchos, por otra parte, los usuarios a los que aún se les niega la condición de base y se ven obligados –si quieren disfrutar de la isla– a abonar enormes cantidades de dinero en concepto de transeúntes. Ello perjudica, en mi opinión, no únicamente los derechos individuales que son objeto de defensa por parte de la Asociación, sino los intereses socioeconómicos, de imagen y de turismo de Ibiza, al afectar seriamente a usuarios tradicionales del puerto con gran capacidad económica, obligados a efectuar importantes desembolsos desde el momento en que amarran sus barcos. Los intereses que defiende nuestra Asociación, por su trascendencia, deberían tener un mayor apoyo institucional.
La Asociación es necesaria y el futuro es esperanzador a pesar de las graves dificultades.
Este mes de agosto he tenido que trasladarme a mi despacho profesional en Madrid para recibir respuesta formal de la Autoridad Portuaria a la última denuncia cursada a través de dicha entidad sobre la actuación de su concesionaria SEMAR. Parece que de una situación de pasividad y aparente tolerancia, la Autoridad Portuaria de Baleares puede tomar cartas en el asunto y ha pedido que a través de la Asociación se le concreten los datos de los afectados y los hechos consistentes en la negación de la condición de embarcación de base por parte de SEMAR a determinados barcos que deberían tener tal consideración.
Igualmente ha solicitado que se le concreten los datos de aquellos barcos y sus titulares a los que, teniendo la consideración formalmente reconocida de base, se les vienen cobrando por SEMAR cantidades exorbitantes, al aplicárseles las tarifas por meses en vez de por años –verdadera contradictio in terminis–, y exigiéndoles además los pagos por semestres anticipados.
Ahora que la Autoridad Portuaria de Baleares va a intervenir directamente, veremos si existe verdadera voluntad de poner coto y delimitar la actuación de la concesionaria, en evitación de las situaciones ilícitas y arbitrarias que vienen padeciendo los antiguos usuarios de la marina deportiva de Ibiza Nueva, hoy Marina Ibiza.