Escribo esta carta sólo para recordar a Ibiza, y sobre todo a las autoridades, que las cosas en ses Païsses no han cambiado nada en absoluto. El Gala Night sigue haciendo sus fiestas y, aunque han puesto gente para controlar al personal, la realidad es que se siguen meando en nuestras casas, que siguen dejando basura por toda la calle y que son las tantas y no hemos podido dormir. También lamento decir que hemos sido abandonados por las fuerzas de seguridad, que ya no aparecen a no ser que les llames puntualmente y si no tienen mucho trabajo, cosa que cuando hablamos del verano en Sant Antoni parece un chiste.
Nos hemos pasado media vida llenándonos la boca con la frase «comemos de esta gente». Me gustaría saber que es lo que comemos de ellos y sobre todo si nos compensa, porque es tan lamentable lo que ocurre en este barrio como ver Sant Antoni por las mañanas. Si pasas por el pueblo temprano, ponte unas botas y deja las chanclas en casa que puedes coger cualquier cosa.
El ayuntamiento anunció a bombo y platillo este año que iba a realizar mediciones acústicas y que se aplicarían sanciones. Sepan que las mediciones sonoras en Sant Antoni, han de hacerse con las ventanas cerradas: o te dejan sordo o te ahogas o ambas cosas.
Que Dios reparta suerte y paciencia.