Me paro un momento a pensar lo que se hubiera podido hacer con los 60.000.000 de euros de sobrecoste del Palma Arena: otro velódromo (la peor opción), una depuradora en Ibiza, uno o varios colegios en vez de tener a los niños en contenedores prefabricados al lado de los Multicines, parte del hospital nuevo, financiar muchos viajes a Palma de familiares de enfermos que se tienen que quedar allí en el hospital. Espero que la justicia española sepa esclarecer quiénes han sido los responsables de todo eso y quiénes se han metido el dinero en sus propios bolsillos. Se merecen una pena elevada por enriquecerse a costa del pueblo.