Ibiza es una isla internacionalmente conocida y, como bien leemos en este Diario, cada día existen muchos planes de futuro, ya sean de carácter administrativo o ejecutivo para el crecimiento de esta ciudad.
No obstante, en el momento que cualquier persona aterriza en el aeropuerto de Ibiza lo primero que se encuentra es suciedad en el suelo, en el carácter, en los baños... Posteriormente nos vamos a la playa, y qué nos encontramos: más y más suciedad.
Ibiza debe de cuidar las playas como ninguna otra zona costera de España, no sólo la arena sino también el mar es. Por ello cada municipio debería de tener las herramientas necesarias para que todas las playas estén en perfectas condiciones cada día; es impensable que se pase la máquina una vez al mes, y en algunas playas ni eso, y que no existan barcas recogedoras de residuos.Y lo mismo sucede con las zonas de paseo diurno y nocturno, que sólo hay que verlas.
Leemos muchas veces en las entrevistas a los turistas que la limpieza de la isla no es su fuerte, ¿no deberíamos hacer algo para subsanarlo? Sería importante que las personas competentes de cada municipio se dieran una vueltecita por todas las playas y localidades turísticas para actuar de manera rápida y contundente, ya que el turismo hoy está y mañana no, y a nadie le gusta estar rodeado de suciedad en una isla tan maravillosa.