Se han venido publicando en la prensa noticias sobre la disputa que gobierno y oposición del Ayuntamiento de Sant Antoni de Portmany mantienen sobre la limpieza de nuestras playas. La cuestión es obviamente de interés, pero causa extrañeza que la preocupación por las playas de este municipio no se extienda a la situación en que algunas de ellas quedaron después de los temporales del pasado invierno. Particularmente graves fueron las consecuencias para la playa de Cala Salada.
En la playa de Cala Salada, calificada en 2008 como una de las mejores de Europa, ha desaparecido prácticamente toda la arena y en su lugar hoy día únicamente hay, dentro y fuera del agua, un suelo de piedras, poco compatible con su uso como playa. Parece que el problema podría resolverse sin excesiva dificultad trasladando de nuevo la arena a la playa desde la zona de acantilado a la que la arrastró el temporal. Pero para ello hace falta una iniciativa y un deseo de encontrar soluciones que hasta ahora no ha existido.
Sería deseable que, sin olvidar la limpieza de las playas, se sintiese también la preocupación por mejorar su estado y que playas como la de Cala Salada puedan volver a ser consideradas como una de las mejores de Europa.