Señora Valerie Jezequel: después de leer su carta, quiero pedirle mil perdones por el poco respeto que mostraron hacia ustedes esos impresentables energúmenos (y otros calificativos mas fuertes que no voy a decir porque no quiero ponerme a la altura de ellos) que describe.
Vivimos en una sociedad que ha perdido el respeto, la ética y, por qué no decirlo, la vergüenza. Los mil perdones se los pido en nombre de aquellos que todavía sienten respeto hacia las personas, sean francesas, inglesas, alemanas, portuguesas, italianas, etc. etc., entre los cuales yo me incluyo.
Desearía que pensara que no todos los españoles somos iguales (a Dios gracias). Si vive usted en Ibiza o está de vacaciones, disfrute de esta maravillosa isla y no consienta que unos indeseables le amarguen su estancia aquí.