Instalar módulos prefabricados, aularios o lo que coloquialmente vienen siendo barracones. Esta ha sido la brillante idea de la conselleria de Educación del Govern después de haber recibido un número de solicitudes de escolarización bastante más elevado del que esperaban en la ciudad de Vila, es decir, se han visto desbordados y la falta de espacio en los colegios públicos les ha llevado a ubicar a los niños en barracones. Una situación que no se sabe cuánto tiempo se alargará, pero que tiene toda la pinta de cronificarse si desde el Ayuntamiento mantienen la misma línea de trabajo que han seguido hasta ahora.
Desde el Partido Popular de la ciudad de Ibiza nos parece gravísimo que hayan pasado casi dos décadas desde que se construyera el último colegio en el municipio de Ibiza. El único que se ha hecho en los últimos años ha sido el nuevo Sa Graduada, que no significó un incremento de plazas, ya que sustituía a un viejo edificio y que el Ayuntamiento necesitaba disponible para dar luz verde al proyecto de Ibiza Centre.
La razón de que, a día de hoy, se tengan que utilizar barracones, no es otra que el aumento de la población escolar y la imparable llegada de alumnos inmigrantes a la isla, dos cosas, para muchos lógicas y evidentes, de las que parece que el Ayuntamiento de Ibiza no ha querido darse cuenta todavía. De la misma manera, el Consistorio es el único culpable, con su pasividad, por no prever la construcción de colegios en la ciudad, ya que ceder terrenos para ello no es lo que mejor se le da.
No puedo dejar de mencionar las poco respetuosas declaraciones del concejal de Urbanismo de Vila, Vicent Torres: «Es como pedir un bocadillo cuando todavía no te has acabado el que te estás comiendo», dijo en referencia a la edificación de nuevas escuelas. Unas afirmaciones en las que, en mi opinión, se denota una gran falta de sensibilidad hacia los padres que tienen un niño sin escolarizar y no les va a quedar otro remedio que llevarlos a los barracones. Unos padres que, además, han hecho la solicitud de plaza para su hijo cumpliendo con los plazos establecidos y que ahora ven mermado para sus hijos uno de los derechos fundamentales, como es el de la educación. Parece mentira que siendo padre el concejal Torres tenga tan poco tacto y se atreva a hacer estas declaraciones.
Me gustaría saber por qué durante todos estos años no se han cedido terrenos para la construcción de centros educativos, y la única explicación que encuentro es la falta de voluntad política por parte de nuestros gobernantes en el Ayuntamiento de Ibiza para aprobar una modificación puntual del Plan General de Vila que permitiera agilizar la cesión de solares a la conselleria de Educación para que construyeran colegios en el municipio. Por eso hoy, hasta los mismos sindicatos les recriminan a Lurdes Costa y a su equipo el que no tomaran las decisiones oportunas en su momento, una muestra más de la desidia que caracteriza a los actuales gobernantes de la ciudad de Ibiza.
Mientras esta es la actualidad en materia educativa que tenemos en la nuestra ciudad, la alcaldesa sigue en otros menesteres menos complicados, como el de disfrutar de sus continuos y habituales viajes a lo largo y ancho de la geografía con el Grupo de Ciudades Patrimonio de la Humanidad.